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26/11/2020 - 09:30 General

La gripe estacional es una de las enfermedades de mayor contagio entre los niños menores de 5 años y entre ellos y los adultos, la transmisión se puede producir de forma vertiginosa. Así lo ha asegurado el servicio de pediatría del Hospital San Juan Grande, gestionado a través de Grupo IHP.

A pesar de que al llegar el invierno, los catarros o la bronquiolitis son las enfermedades más escuchadas cuando se habla de niños, la gripe es la enfermedad que tiene mayor tasa de contagio entre los niños. Entre los 0 y 6 meses, los bebés mantienen la protección por inmunidad transferida de la madre, inmunidad que a partir de ese momento va decayendo. Es por este motivo por el que los expertos en salud infantil del Hospital San Juan Grande recomiendan, tras priorizar la vacunación en los grupos de riesgo, que se vacune también a los niños. El director médico de Grupo IHP, Alfonso Carmona, explica que su equipo “lleva años participando en el desarrollo de vacunas antigripales, últimamente las tetravalentes, con un resultado muy bueno en cuanto a eficacia y poca reactogenicidad. Más aún, en la campaña de vacunación del año pasado doblamos nuestro porcentaje de cobertura”.

1 de cada 7 niños muere por gripe o neumonía en el mundo

La gripe infantil sigue cobrándose vidas en el mundo. Así lo afirma un estudio científico publicado por la prestigiosa revista médica ‘The Lancet’, que recogió datos de 195 países. Afortunadamente, en este estudio también se revela que entre 1990 y 2017, las muertes en el mundo a causa de enfermedades respiratorias se han reducido en un 65 por ciento.

Sin embargo, en estos momentos de pandemia, la recomendación de la vacunación frente a la gripe en estos mejores de 5 años también se hace fundamental a la hora de descartar patologías propias del invierno, gripe o incluso COVID-19.
La gripe es una infección que penetra a través de la nariz y la garganta y en ocasiones llega a los pulmones. Con frecuencia, los niños que la presenten tendrán una fiebre de 37.8 ºC o superior además de dolor de garganta o tos. Otros síntomas posibles pueden ser escalofríos, dolor muscular y de cabeza, secreción nasal, cansancio o sensación de enfado, diarrea y vómitos.

Tal como afirma el grupo pediátrico del San Juan Grande, ante las similitudes que existen en la sintomatología de todas estas enfermedades, es difícil discernir cuál es la que presenta el niño, por lo que se llega al diagnóstico más por el descarte que por otro medio. De ahí la importancia de la vacunación.

Cómo atender a un niño con gripe

La primera recomendación es que los padres o familiares que cuiden del menor lo hagan tomando las medidas de prevención que la COVID-19 ha dejado en la sociedad: limpieza de manos frecuente y uso de mascarilla.

En cuanto al niño, hay que evitar abrigarlo con mantas o más ropa, aún si presentara escalofríos, ya que esto podría impedir que la fiebre bajara o, incluso, subirle la temperatura aún más. Por tanto hay que procurarle una capa liviana de ropa y una manta fina para dormir. La habitación donde descansar el pequeño debe mantener una temperatura neutra, ni demasiado calurosa ni demasiado fría.

Los baños de agua tibia y con esponja ayudan a bajar la fiebre, sobre todo si ya se está medicando. No es beneficioso utilizar baños fríos ni friegas con alcohol, ya que provocan temblores y empeoran el estado del niño.

Si no presenta apetito, es mejor no obligarlo a comer y procurarle una alimentación blanda e ingesta frecuente de líquidos.