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06/08/2021 - 07:14 General

Las personas que padecen problemas de salud mental no solo se enfrentan a la enfermedad, sino también al estigma social que tiene asociado. Para arrojar luz sobre ello, el Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, dedicado a la atención de personas con problemas de salud mental y discapacidad, puso en marcha en 2013 un proyecto para la desestigmatización de estos pacientes en centros educativos de la ciudad.

El enfermero de la unidad de salud mental del centro de San Juan de Dios, Manuel Vega Cuesta, lidera este proyecto que ha vuelto a reactivarse después de más de un año de pandemia en algunos institutos de educación secundaria de Málaga. A través de sesiones informativas con los alumnos, Manuel traslada su experiencia como sanitario especialista en esta área, desmontando los mitos que existen entorno a la enfermedad mental y al comportamiento de sus pacientes. “El estigma viene dado por aspectos multifactoriales: desde aspectos culturales, el manejo de la información de los medios y las redes sociales. etc. Creo que los sanitarios estamos llamados a combatir ese estigma”, explica.

Para este proyecto, el Centro Asistencial San Juan de Dios ha querido hacer partícipes a sus pacientes a través de un grupo de cinco personas con distintas enfermedades mentales que van desde la depresión hasta el trastorno bipolar. Por las restricciones propias de la pandemia, las charlas en los centros educativos las aborda Manuel, pero la previsión es que estos pacientes se incorporen cuando sea posible para que sean ellos mismos quienes trasladen a los alumnos la realidad que viven y sus necesidades. “Ellos pueden ser muy conscientes de las limitaciones que pueden sufrir en la comunidad a causa del estigma que sufren. Perciben perfectamente las miradas y actitudes de miedo o desconfianza, y nadie debería sentir esto por padecer una enfermedad que la podemos sufrir cualquiera, ya que una de cada cuatro personas ha padecido o padecerá a lo largo de la vida una enfermedad mental”, sostiene el enfermero de San Juan de Dios.

La integración es fundamental para el buen pronóstico de estos pacientes, y la sensibilización es una actividad que este centro de San Juan de Dios tiene muy en cuenta para que sea efectiva. Vega considera que la enfermería es fundamental para la educación social, “de la misma manera que no se puede discriminar a las personas por su raza, etnia, creencia, etc., tampoco se puede discriminar por el hecho de tener una enfermedad, porque esto no significa que estas personas sean agresivas, ni peligrosas. Hemos de procurar su integración porque todos somos seres sociales y tenemos necesidades laborales, sociales, de reconocimiento, de autorrealización, de autoestima”.

Antes estas sesiones, los alumnos reaccionan de manera muy positiva, interesándose por los planteamientos y las necesidades que se exponen acerca de la vivencia de una enfermedad mental. Aprovechando la presencia en los centros de secundaria, Manuel Vega plantea también la necesidad de evitar hábitos nocivos como el consumo de drogas, ya que estas pueden ser desencadenante de una futura enfermedad mental. “Tenemos que concienciar a nuestros jóvenes de la importancia de no adquirir hábitos tóxicos, ya que nadie conoce si puede existir una predisposición genética a la enfermedad mental y el consumo de estas sustancias pueden causar su aparición”, explica.