Hospital San Juan de Dios de Sevilla
Antonia ingresó con un deterioro de su estado general y una descompensación que, pese a haber superado, seguía preocupando al doctor José Antonio Romero, entonces el médico de hospitalización en planta que atendió a Antonia y hoy el coordinador del Servicio de Urgencias del Hospital San Juan de Dios de Sevilla. “Había algo de fondo que estaba generando que, ante una patología que teóricamente con su edad cualquier persona hubiera podido superar fácilmente, ella requirió un ingreso hospitalario”, afirma.
Antonia tenía un problema de salud mental y había otras circunstancias que la rodeaban, que también requería de atención y seguimiento. Lo primero que se detectó fue que no tenía una red familiar de apoyo. Nadie la visitaba. Estaba sola. ¿Qué hacer? Lo explica el propio doctor: “En la sesiones clínicas, en las que participan activamente las trabajadoras sociales, y ante la preocupación de Antonia de que alguien pudiese entrar en su casa durante su ausencia, acordamos echar un vistazo a su vivienda”. Una simple ojeada desde las ventanas desveló el estado de deterioro de la casa. Para abordar esta nueva situación, una trabajadora social se hizo cargo de su caso. Hoy, Antonia está tutelada por la Fundación Padre Miguel García Blanco, creada por la Orden Hospitalaria en 2000, y que vela por sus derechos y bienestar.



