Se han cumplido ya diez años, concretamente el 22 de marzo de 2014, desde que Guinea declaró un brote de Ébola en su territorio. Un virus que terminó extendiéndose por Liberia y Sierra Leona, y causó más de 28.600 casos y provocó la muerte a más de 11.300 personas, entre ellas muchos sanitarios.
Esta epidemia fue la primera que se registró en África Occidental y que llegó hasta ciudades densamente pobladas, saltando incluso fuera del continente con casos aislados a países como España o Estados Unidos. Duró hasta junio de 2016 y dejó secuelas en miles de supervivientes, además de diezmar las infraestructuras sanitarias sobre el terreno.

San Juan de Dios, que está presente en Liberia y Sierra Leona desde la década de 1960, tuvo que cerrar temporalmente sus dos hospitales y otros dispositivos, tras el contagio de algunos de sus trabajadores. Además, fallecieron cuatro hermanos, una hermana colaboradora y trece profesionales a causa del Ébola.
Compromiso con poblaciones desatendidas
Tras un duro trabajo para readaptar sus infraestructuras y protocolos de seguridad a un escenario epidémico de estas características, la Orden Hospitalaria consiguió reabrir progresivamente sus servicios sanitarios y sociales. En estos diez años ha impulsando la atención primaria y comunitaria como una de las lecciones aprendidas.

San Juan de Dios España, a través de su organización de cooperación internacional Juan Ciudad ONGD, ha llevado a cabo diferentes proyectos que pronto os contaremos con más detalle.



