Debido a que en Europa millones de personas refugiadas ucranianas siguen necesitando apoyo a nivel educativo y emocional a causa de la prolongación de la guerra, desde San Juan de Dios y las Hermanas Hospitalarias se ha puesto en marcha el proyecto internacional PUENTE. Una iniciativa que promueve la inclusión social y laboral de personas refugiadas ucranianas a través de la educación no formal y el apoyo emocional. Con este proyecto, las dos instituciones –que comparten el valor de la Hospitalidad– quieren crear oportunidades reales para que las personas refugiadas reconstruyan sus vidas con autonomía y dignidad a través de un modelo educativo más equitativo en Europa.
Desde San Juan de Dios España participan el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), dedicado a la atención integral en los ámbitos de la salud mental y la discapacidad, y la Fundación Juan Ciudad, coordinadora del proyecto PUENTE. Ambos se suman a la alianza de ocho organizaciones en seis países de Europa con experiencia en el acompañamiento de más de 1.100 personas refugiadas con presencia en España, Italia, Portugal, Austria, Polonia y Bélgica.
El proyecto, que se desarrollará durante 2025 y 2026, consiste en el diseño y puesta en marcha de un curso de formación transnacional dirigido a educadores de personas adultas y profesionales sociales, adaptado a las necesidades psicológicas, educativas y de integración de personas refugiadas ucranianas.
Una red con experiencia
En España, por parte de la Orden Hospitalaria participan en el proyecto PUENTE el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), dedicado a la atención integral en los ámbitos de la salud mental y la discapacidad, y la Fundación Juan Ciudad, coordinadora de este programa que, tal y como explica Jesús Puente desde esta fundación, al ser el coordinador del proyecto: “En un contexto donde la inclusión de personas refugiadas representa un desafío urgente, PUENTE demuestra que la educación no formal, adaptada a las realidades emocionales y culturales de quienes han vivido el trauma del desplazamiento, puede ser una herramienta clave para reconstruir vidas con autonomía, integración y esperanza.”
Además, en el proyecto PUENTE se incluyen el Centro Hospitalario Benito Menni en España, el Instituto São João de Deus en Portugal, Fatebenefratelli en Italia, Bonifraterska Fundacja Dobroczynna en Polonia, Konventhospital Barmherzige Brüder Linz en Austria, y Hospitality Europe en Bélgica.
El proyecto PUENTE se basa en la educación no formal, un enfoque que valora la flexibilidad, la participación y la adaptabilidad. Este modelo reconoce que las personas adultas refugiadas necesitan más que un currículo: necesitan sistemas de apoyo que aborden el trauma, fomenten la autoconfianza y abran caminos hacia el empleo y la vida comunitaria.
Recursos educativos multilingües
Además del curso, el proyecto producirá una guía de buenas prácticas, un conjunto de recomendaciones a nivel europeo para el seguimiento del aprendizaje e inclusión de personas refugiadas, y un repositorio de recursos educativos multilingües, que se irán publicando progresivamente en el sitio web del proyecto.
Por otro lado, el proyecto PUENTE se alinea con el Pilar Europeo de Derechos Sociales, la Estrategia de Cuidados de la UE y las próximas iniciativas europeas en salud mental, contribuyendo a un futuro donde la educación, la diversidad y la dignidad estén en el centro de la inclusión de personas refugiadas.
El proyecto PUENTE cuenta con el apoyado del programa Erasmus+ de la Unión Europea.



