En un tiempo en el que “presente y futuro se diluyen”, la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios celebra su Año Jubilar bajo el signo de la esperanza, coincidiendo con el Jubileo de la Esperanza proclamado por la Iglesia y los 475 años de la muerte de San Juan de Dios. Este doble aniversario se convierte en una invitación a redescubrir la esperanza como una fuerza viva, activa y transformadora, que impulsa a acoger, cuidar y promover la dignidad de cada persona.
Durante el reciente encuentro DIALOGA 25, celebrado en Barcelona, los directivos de la Orden reflexionaron sobre una “esperanza inconformista, participativa y transformadora”, que inspira a vivir la hospitalidad como una vocación de cambio personal y social. Esta mirada apreciativa invita a reconocer el bien presente en las personas y en la realidad, impulsando una espiritualidad comprometida con la dignidad humana y la fraternidad universal.
En este contexto jubilar, la publicación Labor Hospitalaria dedica su nueva edición a profundizar en la esperanza como motor de caridad y acompañamiento pastoral, especialmente en entornos de vulnerabilidad. Los artículos recogen testimonios y reflexiones sobre cómo la esperanza se convierte en una fuerza vital para quienes viven situaciones de enfermedad, discapacidad o soledad, así como una herramienta esencial de humanización en la atención sanitaria y social.
Inspirados por el ejemplo de San Juan de Dios, que unió fe, esperanza y caridad en su entrega a los más frágiles, los colaboradores de la Orden Hospitalaria están llamados a encarnar una esperanza viva, que se expresa en gestos de compasión y servicio cotidiano. En palabras que resumen el espíritu de este Jubileo:



