El Govern de la Generalitat de Catalunya ha puesto en marcha la prueba piloto “Camins”, un proyecto innovador diseñado en colaboración con el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, con el objetivo de favorecer el retorno progresivo de niños, niñas y adolescentes que viven en centros residenciales de acción educativa (CRAE) a sus entornos familiares, siempre que las condiciones lo permitan.
El programa se enmarca en la estrategia de desinstitucionalización impulsada por la Conselleria de Derechos Sociales e Inclusión, que promueve que los CRAE sean un recurso temporal y de último nivel, priorizando el crecimiento de los menores en entornos familiares estables y protectores.
Un enfoque centrado en la familia y la salud mental
El Hospital Sant Joan de Déu aporta su experiencia en salud mental infantil y en el acompañamiento de menores en situación de vulnerabilidad, integrando una mirada clínica y socioeducativa en el desarrollo del programa.
“Camins” se fundamenta en la disciplina positiva, un enfoque que promueve el respeto mutuo, el sentido de pertenencia y la comprensión de las conductas desde la perspectiva del desarrollo emocional y las experiencias vividas por los menores.
La psiquiatra infantil y juvenil Marta Pardo, coordinadora técnica, destaca que el programa también incluye formación de profesionales del ámbito socioeducativo con experiencia en salud mental. “Ya estamos trabajando con los niños, niñas y sus familias desde experiencias positivas que les permitan desarrollar resiliencia y fortalecer los vínculos afectivos”, explica.
Implementación en tres CRAE de la provincia de Barcelona
La prueba piloto se desarrolla actualmente en tres CRAE de la provincia de Barcelona: Collbató, Pau Piferrer (Badalona) y Betània (Sant Pere de Ribes). El proyecto cuenta con equipos interdisciplinares integrados en el día a día de los centros y coordinados con los servicios de salud mental infantil y juvenil.
El Hospital Sant Joan de Déu participa activamente en la coordinación técnica y el seguimiento del programa junto con la Generalitat y los diferentes agentes sociales y sanitarios implicados.
La evaluación de esta experiencia piloto permitirá medir su impacto y valorar una posible ampliación a otros centros del sistema de protección, avanzando hacia un modelo de atención más centrado en la infancia, el bienestar emocional y el entorno familiar.



