La visita se enmarca en la convocatoria 2025 de subvenciones para inversiones en centros de servicios sociales. La Unidad Residencial para Trastorno Mental Severo (URTMS), ubicada en Arrasate, ha contado con una subvención de 725.000 euros. El recurso ofrece 32 plazas concertadas para personas con trastorno mental severo.
El pasado miércoles 30 de abril, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña, visitaron las nuevas instalaciones, acompañadas por la dirección del centro, Arantxa Picón, y la directora de la Unidad Territorial III, Elena Urdaneta.
El recurso dispone de 32 plazas autorizadas y concertadas, repartidas en 24 habitaciones individuales y 8 plazas en apartamentos de 1, 3 y 4 personas, diseñadas para fomentar la vida autónoma y mejorar la calidad de vida de las personas usuarias.
La adecuación y el acondicionamiento de las instalaciones han supuesto una inversión total de 2.360.337,48 euros, de los cuales 725.000 euros han sido financiados a través de las subvenciones impulsadas por la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Este recurso sociosanitario concertado con la Diputación Foral de Gipuzkoa está destinado a ofrecer atención integral a personas diagnosticadas con Trastorno Mental Severo (TMS), especialmente aquellos con psicosis y algunos trastornos de personalidad.
Las personas atendidas suelen tener procesos de más de dos años, con un grado moderado o severo de discapacidad y disfunción social en áreas como lo personal, social, laboral y familiar.
Un modelo alineado con Diputación Foral de Gipuzkoa
“El modelo de atención que desarrollamos en la unidad Plazaola está en sintonía con la transformación que impulsa la Diputación: una atención centrada en la persona, que pone el foco en el acompañamiento, los apoyos individualizados y la recuperación psicosocial, explica la directora gerente de San Juan de Dios de Gipuzkoa, Arantxa Picón.
Además, añade, “nuestro compromiso es seguir avanzando en esta dirección, construyendo redes de apoyo sólidas que dignifiquen y mejoren la vida de las personas que atendemos”.
Un modelo alineado con la transformación que la Diputación Foral de Gipuzkoa está promoviendo en los cuidados, apostando por un enfoque multidisciplinar, comunitario y centrado en la persona.
Busca promover la autonomía, el bienestar y la integración social de los residentes, fundamentándose en principios como la mejora de la calidad de vida, el respeto a los derechos de las personas, la implementación de un modelo de apoyos, el apoyo conductual positivo y la rehabilitación y recuperación psicosocial.
Para acceder a este recurso, es necesario ser atendido en la red pública de Salud Mental, tener un diagnóstico de Trastorno Mental Severo (TMS), estar en situación de estabilidad clínica sin requerir intervención hospitalaria, y cumplir otros requisitos como no presentar conductas disruptivas y aceptar la participación voluntaria. Las personas usuarias deben tener entre 18 y 65 años.



