“He encontrado más que un techo: he encontrado la dignidad de sentirme cuidado cuando mis fuerzas flaquean”
El testimonio de Armando, usuario del Albergue San Juan de Dios de Madrid, se suma este año a la campaña de la «X Solidaria», que tiene el objetivo de recordar la importancia de marcar la casilla 106 de Fines Sociales en la declaración de la renta debido a que permite que miles de personas en situación de vulnerabilidad reciban ayuda y apoyos personalizados, como el caso de Armando.
La «X Solidaria» se impulsada desde la POAS (Plataforma de ONG de Acción Social), de la que San Juan de Dios España es miembro, y muestra la importante labor de las organizaciones sociales que desarrollan proyectos a favor de las personas más vulnerables de la sociedad y que pueden realizarse gracias a la financiación del IRPF que procede de la recaudación de la casilla 106.
El caso de Armando, que ahora tiene 62 años, es un ejemplo de cómo llega a transformarse la vida de una persona si cuenta con la atención adecuada. Gracias al proyecto de Acogida y atención a personas sin hogar o en situación de dependencia puesto en marcha por el Albergue San Juan de Dios de Madrid con financiación del IRPF, actualmente vive en un piso y cuenta con atención integral para poder tener una vida digna.

La historia de Armando
La trayectoria de Armando era como la de muchas otras personas: tenía un despacho profesional, pero con la crisis de 2008 se vio muy afectado y en 2013 se vio obligado a cerrar su negocio. Fue entonces cuando empezó a encadenar un trabajo efímero tras otro, hasta que en 2018 sufrió un infarto que le derivó en varias enfermedades graves que hicieron que finalmente lo perdiese todo y acabase en situación de calle. Armando, como él mismo cuenta, es el claro ejemplo de que “la vida te cambia en 24 horas, tú estás en una situación bien y en 24 horas no puedes pagar la hipoteca, no tienes una red familiar y te ves que has perdido el piso y te quedas en la calle.”
De su experiencia como persona en situación de sinhogarismo, Armando destaca que en alguna ocasión ha llegado incluso a notar como “me miran con asco” y el rechazo sufrido: “no sé si es porque no se quieren ver reflejados, pero lo que yo he sufrido es odio al pobre”. Ahora mismo, debido a cómo ha ido degenerando su salud tras este primer infarto, Armando tiene siete stents en el corazón, diabetes y una enfermedad renal compleja. “Mi vida se convirtió en una carrera de obstáculos que no podía saltar solo” y por eso destaca que el Albergue de SJD “no es sólo el lugar donde duermo; es mi red de seguridad. Aquí he encontrado más que un techo: he encontrado enfermeras que vigilan mi peso para que no me falle el corazón, trabajadores sociales que me ayudan con mis papeles y, sobre todo, la dignidad de sentirme cuidado cuando mis fuerzas flaquean.”
En este momento, Armando vive en un piso ya que su salud así lo requiere: “pierdo ya el equilibrio, me caigo, no puedo casi andar y el albergue no es la mejor opción para mi salud, así que me han derivado a un piso donde, al menos, puedo descansar más.” Por esto, ahora que comienza la campaña de la renta, ha querido animar a las personas contribuyentes a marcar la casilla de Fines Sociales en ella para no dejarles, ni a él ni a personas en su situación solas: “no es sólo un gesto burocrático, es permitir que personas como yo tengan una oportunidad, una llave de ascensor cuando no pueden subir escaleras y una mano tendida cuando el cuerpo dice basta. Tú «X» es nuestra tranquilidad.”
Pobreza en España
Tal y como explica la POAS, la pobreza continúa cronificándose en España. Según el avance del XVI Informe ‘El Estado de la Pobreza’ 2026, elaborado por EAPN-ES, el 25,7% de la población —alrededor de 12,6 millones de personas— se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión social, a pesar del crecimiento económico y la mejora de los indicadores de empleo. El informe, basado en los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en febrero de 2026, revela además que cerca de 9,6 millones de personas viven en situación de pobreza. Esto implica que sus ingresos son inferiores a 12.220 euros anuales por unidad de consumo, es decir, unos 1.018 euros al mes.



