Granada se ha convertido estos días en el epicentro de la reflexión y valuación para la gestión estratégica de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a nivel internacional, con la visita del Definitorio General a nuestro país. El máximo órgano de gobierno de la institución a nivel mundial, – con el Superior General de la Orden a la cabeza, el Hermano Pascal Ahodegnon- ha visitado la cuna de la institución para celebrar el primer Definitorio General del 2026 cuyo objetivo es revisar en profundidad y con compromiso pleno los retos actuales y definir las líneas de acción para el año entrante.
Durante estos días de convivencia, los Hermanos están trabajando en aspectos identitarios clave como la cooperación internacional, la atención a personas vulnerables, la creación de espacios seguros y el cuidado del planeta, entre otros aspectos. Además, también se están abordando con detenimiento temas concernientes a seguir desarrollando desde el ADN juandediano ámbitos como el de pastoral de la salud y social, la bioética y la transmisión del carisma, pilares esenciales y trasversales en la misión de la Orden en el mundo.
Durante su paso por la cuna de la Orden, el Consejo está potenciando también los momentos de reflexión, formación y evaluación de las comisiones generales, con especial énfasis en el desafío permanente que supone abordar las realidades emergentes en los distintos continentes con calidad y calidez, adecuando nuestras capacidades como institución y nuestra vocación de servicio a las necesidades reales de las distintas sociedades.
En este sentido, estas jornadas de trabajo no solo persiguen una continuidad renovada en el fortalecimiento de las señas de identidad propias y el compromiso de la Orden adaptado a la realidad actual, sino también impulsar una hoja de ruta común a todos los territorios para atender con vehemencia los desafíos globales -contemporáneos y futuros- que acontecen en materia de salud, inclusión y sostenibilidad. Con este marco carismático, el Definitorio General reafirma su compromiso de entrega y trabajo por una sociedad más justa y solidaria, fiel al espíritu de San Juan de Dios, que evoluciona y crece con los nuevos tiempos y las necesidades que emergen de ello.



