San Juan de Dios

Cuidamos 
de ti en todas 
las etapas 
de la vida

Nuevos servicios para mejorar la atención de las personas con discapacidad en la Comunidad de Madrid

Con el objetivo de mejorar la atención de las personas con discapacidad, el Consejo de Administración de la Agencia Madrileña para el Apoyo a las Personas Adultas con Discapacidad (AMAPAD) ha acordado la puesta en marcha de un servicio telefónico gratuito que prestará asistencia durante 24 horas. El encuentro, presidido por la consejera de Familia y Servicios Sociales, Ana Dávila, ha contado también con la presencia de Julia Merchan Núñez, directora de la Fundación Tutelar San Juan de Dios.

Este nuevo servicio, será prestado por trabajadores sociales especializados y garantizará la asistencia permanente de estas personas, incluida la urgente. Además, tras el encuentro, han anunciado también que se reforzará la atención de aquellas personas con discapacidad a las que un juez haya dictaminado una provisión de medidas de apoyo mediante el acompañamiento en determinadas actividades de la vida cotidiana. Este acompañamiento será llevado a cabo por integradores sociales y facilitará la asistencia de estas personas a su centro de salud u hospital, cuando tengan que acudir a algún procedimiento judicial e incluso a una entrevista de trabajo.

Estos acuerdos van en línea con los objetivos de la Fundación Tutelar San Juan de Dios que busca promover la autonomía y la integración social de estas personas, contribuyendo así a la mejora de su calidad de vida. Y todo ello partiendo siempre de la escucha activa de quienes reciben esta atención, de hecho, como ha recordado Julia Merchan, “nuestro lema es ‘te queremos escuchar’ y esto lo hacemos siempre desde el respeto a los deseos, ilusiones y aspiraciones de quienes se encuentran en esta situación”. Con respecto a la legislación vigente en este sentido, la Ley 8/21 de 2 de junio, Merchan ha explicado en que la verdadera dificultad no residió en su aprobación sino en la posterior dotación de recursos que conlleva para “adaptar las medidas de apoyo a las necesidades de cada una de estas personas”, necesidades cambiantes que difieren de unas a otras. “Trabajar con la vulnerabilidad –ha continuado Merchan- es arduo, pero también muy satisfactorio pues sabemos que con ello contribuimos a la construcción de una sociedad más justa”.