Por segundo año consecutivo, la Ciudad San Juan de Dios Las Palmas ha acogido las jornadas de formación ‘El acompañamiento espiritual a las familias con hijos con discapacidad intelectual’, impartidas por la investigadora Ana Berástegui Pedro-Viejo, psicóloga y directora de la cátedra Familia y Discapacidad – Fundación Repsol en el Instituto Universitario de la Familia (IUF) de la Universidad Pontificia de Comillas ICAI-ICADE.
En estas jornadas se ha abordado qué es la espiritualidad y qué la diferencia de la religiosidad, con el enfoque puesto en la búsqueda del sentido de la vida. Berástegui incidió en cómo humaniza a todos los individuos, con o sin discapacidad, tomar conciencia de la importancia de la espiritualidad en el día a día.
Mientras que en 2025, la formación estuvo dirigida a los cargos directivos y los mandos intermedios de la entidad, este año, una de las sesiones estuvo planteada para las familias y el resto, para las y los profesionales asistenciales.
En la primera se trataron las diferentes necesidades espirituales que tienen las familias en cada etapa de la vida de su pariente con discapacidad y cómo vivir e integrar en la vida personal y familiar la realidad sobrevenida de la discapacidad intelectual. Se habló de cómo, además de las tareas domésticas habituales en cualquier hogar (preparar la comida, hacer la colada, etc.), hay que atender las necesidades especiales de esa persona, por ejemplo, llevándolo a médicos, logopedas o fisioterapeutas, lo que supone un sobreesfuerzo en la dinámica familiar.
En las sesiones dirigidas a profesionales, entre otros temas, se profundizó en quién es la persona con discapacidad, cuáles son sus necesidades y cómo acompañar a sus familias.
El proyecto en el que se enmarcan estas jornadas formativas tuvo su origen en 2012, cuando el equipo del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER) de la Ciudad San Juan de Dios Las Palmas detectó un ámbito al que se le prestaba menos atención: cómo asimilaban e integraban en sus rutinas la discapacidad y todo lo que conlleva las familias de los usuarios.
Para atender esta circunstancia, el SAER creó una comisión integrada por profesionales, Hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y familias. Dicha comisión elaboró un borrador de proyecto que está siendo revisado por la especialista Ana Berástegui y que empezará a implementarse el próximo curso 2026-2027 en los distintos servicios de la entidad canaria.



