La investigación en salud mental, los retos en prevención y el impacto que los bulos en este campo pueden tener sobre la población han sido algunos de los puntos donde se ha puesto el foco durante la edición especial de R-Conecta que los centros de San Juan de Dios en Madrid han celebrado en la antesala del Día Mundial de la Salud Mental.
El director general de San Juan de Dios España, Juan José Afonso, ha sido el encargado de dar la bienvenida a este encuentro en el que también ha participado la directora de la Unidad Territorial III de esta institución, Elena Urdaneta.



Investigación y prevención
La primera mesa ha contado con las intervenciones de la doctora Ana González-Pinto, directora científica del CIBERSAM, y Cristina Molina, subdirectora asistencial de la Unidad Territorial I de San Juan de Dios España y referente en salud mental.
En su intervención, la doctora González-Pinto ha destacado la importancia de “la investigación en salud mental, esencial para avanzar en prevención, diagnóstico y tratamiento”.
Actualmente, las líneas de investigación más prometedoras, ha subrayado, serían la genética, la interacción entre factores biológicos, psicológicos y psicosociales, los factores inflamatorios y otros biomarcadores. “El estudio de las enfermedades mentales es muy complejo, más que el de las enfermedades que afectan a otros órganos. El cerebro es un órgano plástico y moldeable por el ambiente y conocer esos complejos mecanismos no es nada fácil”, sin embargo, ha añadido, “los avances tecnológicos nos están ayudando a poder valorar mejor las áreas cerebrales y circuitos que pueden estar relacionados con la enfermedad mental”.
Gracias a la investigación realizada en los últimos años, ha hecho hincapié, “no sólo hemos cambiado el modo en que abordamos el manejo de las enfermedades mentales sino que avanzamos hacia modelos que permiten anticiparnos a su aparición e incorporar estrategias preventivas”.
Los estudios que se han realizado hasta la fecha en prevención, añadía la directora del CIBERSAM, han demostrado cómo, por ejemplo, el ejercicio físico mejora no sólo la salud cardiovascular sino también los síntomas de depresión en pacientes con trastorno bipolar, que las terapias de abandono de cannabis mejoran las recaídas y funcionalidad en pacientes con psicosis o que la promoción de la salud mental en las escuelas disminuye la aparición de trastornos mentales.
Precisamente, Cristina Molina ponía como ejemplo el programa Henka, puesto en marcha desde San Juan de Dios en colegios de varias comunidades autónomas como Madrid y Barcelona, donde comenzó, y por el que han pasado ya miles de profesores, adolescentes y familias. “Programas como este –ha subrayado Cristina Molina- nos dicen que invertir en prevención tiene un impacto muy positivo. Y es que los jóvenes que han pasado por el programa se enfrentan a las situaciones adversas de otra forma porque, gracias a las herramientas que han adquirido, son capaces de manejar la frustración”.
Para contribuir a la investigación en salud mental, San Juan de Dios inauguraba en 2024 el RISE Center, un nuevo Centro de Investigación e Innovación en Salud Emocional de 3.000 m² equipado con avanzada tecnología. Este centro alberga a 200 investigadores de Sant Joan de Déu y otras instituciones europeas, que trabajan en más de 160 proyectos de salud mental para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Retos en salud mental
La investigación es, según Molina, uno de los grandes retos, pero no el único. “La salud mental debe estar presente en todas las políticas, no es solo cuestión de política sanitaria, y hay que implicar también a sectores como el educativo, laboral, social, cultura y de ocio… hasta el diseño de las ciudades y las infraestructuras debe tener en cuenta la salud mental para construir ciudades saludables y espacios humanizados”.
Asimismo, ha añadido, “es necesario capacitar a otros profesionales no sanitarios, como docentes, en la promoción del bienestar emocional, la prevención y la detección precoz de problemas de este tipo; trabajar en la salud mental de colectivos que además presentan otras vulnerabilidades como puede ser el sinhogarismo, la discapacidad o la soledad no deseada, especialmente en jóvenes y población mayor; y hacer partícipe a la persona de la toma de decisiones en salud mental y comprometernos con sus derechos porque de esto se habla mucho pero en la práctica todavía hay recorrido por delante”.
Desde San Juan de Dios España, entidad referente en salud mental del país, se presta especial atención a estos colectivos en los que confluyen varias vulnerabilidades. Entre los proyectos recientes puestos en marcha se encuentra, por ejemplo, el Errondo Gure Etxea, en San Sebastián, un centro concebido específicamente para personas sin hogar con problemas de salud mental, o el Acompanya’m, dirigido a niños y jóvenes de elevada vulnerabilidad familiar y social en Cataluña.



Bulos: una “pesadilla”
La segunda mesa redonda ha puesto el foco en los bulos en salud mental y el impacto que estos pueden tener en la sociedad, contribuyendo a la estigmatización y el miedo.
Como ha explicado Mònica Fidelis, project manager de SOM Salud Mental 360, los bulos son esas noticias falsas que se crean deliberadamente atendiendo generalmente a intereses concretos que, según ha explicado, “suelen ser políticos, económicos o ideológicos”. Actualmente, ha señalado, “son una auténtica pesadilla por la rapidez y facilidad de difusión que encuentran en las redes sociales y mensajería instantánea y su impacto es nefasto tanto en población general, ya que alimentan la desinformación y la confusión, como en personas que tengan algún problema de salud mental, porque contribuyen, entre otras cosas, a su estigmatización.
En VerificaRTVE trabajan recopilando y desmontando estas falsedades. María Navarro, periodista de este servicio, explica que “si bien los bulos en salud mental no son los que más nos llegan sí son de los más necesarios de verificar, debido al impacto que pueden tener en la población”. Además, “lamentablemente, la mentira circula más rápido que la verdad”.
Entre los bulos más extendidos y contra el que se lleva más tiempo luchando, ha explicado, se encuentra el que vincula el autismo con determinadas vacunas. A pesar de haber pasado 20 años y de haberse constatado que surgió a partir de un estudio falseado con 12 niños, el bulo hoy sigue circulando.
Para María Navarro, “una de las claves para combatir la desinformación es la alfabetización mediática, que la sociedad tenga las herramientas necesarias para enfrentarse a los contenidos desinformativos que se encuentre en su día a día”. Aquí los medios de comunicación tienen un papel fundamental.
Plataformas como SOM Salud Mental 360, puesta en marcha desde San Juan de Dios, persiguen también este objetivo y lo hacen mediante la divulgación de información rigurosa, basada en la evidencia científica y el empoderamiento de las personas que presentan algún problema de salud mental. Cada año, visitan esta plataforma 1,6 millones de personas.
En cuanto a qué acciones tienen más impacto para desmontar bulos, Mònica Fidelis lo tiene claro: los testimonios. “La vivencia propia derrumba todos los mitos”.


Historias para conectar
Por ello, como en ediciones anteriores, R-Conecta ha contado con uno de esos testimonios tan importantes para contribuir a desestigmatizar los problemas de salud mental porque estos, como ha compartido Esther, atendida en la Clínica Nuestra Señora de la Paz de Madrid, pueden afectarnos a todos. Esther conversó sobre su experiencia con el doctor Álvaro Pico, director médico y psiquiatra de la Clínica Nuestra Señora de La Paz y del Centro San Juan de Dios Ciempozuelos, sobre qué factores pueden llevar a una persona al intento de suicidio y la importancia de la intervención precoz de especialistas en este campo para restablecer el bienestar emocional y la salud mental en estos casos.



