San Juan de Dios refuerza su compromiso con las personas refugiadas con la mejora de espacios que fomentan la autonomía

25 junio 2024

La Llar Sant Joan de Déu de Manresa ha remodelado sus instalaciones, pasando de dormitorios comunes a apartamentos individuales, mejorando así la autonomía y comodidad de las personas refugiadas.

La Llar Sant Joan de Déu de Manresa, centro gestionado por la Fundació Germà Tomàs Canet de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, dedicado a programas para personas en situación de vulnerabilidad, ha inaugurado nuevos espacios tras una extensa reforma llevada a cabo en los últimos meses.

El cambio más significativo radica en la transición de un modelo residencial de dormitorios con espacios comunes a un sistema de apartamentos individuales para las personas atendidas en el Programa de Atención a Personas Refugiadas. Esta transformación busca fomentar la autonomía, mejorar la comodidad y hacer que las personas se conviertan en protagonistas de su proceso de recuperación.

Con la remodelación, la Llar Sant Joan de Déu se establece como un referente en la Catalunya Central para la atención personalizada y la inclusión social. Los nuevos espacios han sido diseñados para ser acogedores y confortables, permitiendo a las personas atendidas sentirse tranquilas, respetadas y acogidas.

La organización anterior de la Llar se basaba en dormitorios y servicios comunes como comedor y lavandería, lo cual limitaba la autonomía de las personas y familias acogidas. Ahora, se han creado apartamentos con baños y cocina, de diferentes tamaños, que permiten a las familias vivir como lo harían en un piso convencional, organizando ellas mismas su ritmo de vida.

La reforma ha incluido la creación de 9 apartamentos de una habitación, 2 de dos habitaciones y 2 de tres habitaciones, además de una lavandería de autoservicio. Se mantienen algunos dormitorios con servicios comunes que se reformarán en una segunda fase.

Las obras también han mejorado la sostenibilidad y eficiencia energética del edificio. Se han sustituido las ventanas, se han instalado placas fotovoltaicas en el tejado y se ha puesto en marcha un sistema de climatización por aerotermia. También se han tomado medidas para mejorar la accesibilidad del centro.

En un futuro próximo, los jardines del edificio, que incluyen zonas verdes y un parque infantil, se abrirán al barrio para facilitar la interrelación de las personas residentes con el vecindario y favorecer su integración social.

La inversión total de esta reforma asciende a casi dos millones de euros, que provienen mayoritariamente de los Fondos Europeos Next Generation y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España; de fondos propios de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios y de otras entidades financiadoras.

Por otra parte, la Fundació Germà Tomàs Canet ha abierto una nueva casa de acogida en Sant Just Desvern, con 20 plazas destinadas a familias monomarentales del Programa de Atención a Personas Refugiadas. La casa ofrece un entorno confortable con espacios abiertos, jardín, instalaciones reformadas y habitaciones amplias y luminosas, promoviendo el bienestar y cuidado de las personas acogidas, en línea con el valor de Hospitalidad que guía el trabajo de la Orden.

El año pasado, la Fundació Germà Tomàs Canet atendió a un total de 422 personas refugiadas, subrayando su compromiso continuo con la acogida y el acompañamiento de personas que han tenido que abandonar sus países de origen debido a conflictos armados, crisis humanitarias y/o persecución.

Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las Personas Refugiadas, la Fundació Germà Tomàs Canet celebra una jornada con el lema Fem Refugi (Hacemos Refugio) para reflexionar sobre cómo mejorar la acogida y qué retos se plantean estas personas. De este modo reafirma su dedicación a la atención de las personas refugiadas, destacando la importancia de ofrecer espacios seguros y dignos para aquellas personas que se ven obligadas a dejar sus hogares.

Visita institucional para presentar la reforma

La reforma se ha presentado en una visita institucional en la que han participado representantes de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, de la Generalitat de Catalunya y del Ayuntamiento de Manresa.

La directora de la Fundació Germà Tomàs Canet, Anna M. Prats, ha dicho que el nuevo espacio «es un paso adelante que permitirá ofrecer un mejor acompañamiento a las personas acogidas». El director territorial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Emili Bargalló, ha destacado que el proyecto pone en el centro el concepto de hospitalidad, en torno al cual se despliega toda la labor que lleva a cabo la Orden.

Por parte de la Generalitat de Catalunya estaban presentes Mireia Vall, directora general de Servicios Sociales, que ha puesto de relieve los recursos de los que dispone Manresa para la atención a personas vulnerables y ha dicho que la ciudad “es un ejemplo de liderazgo en este sentido”, y Eunice Romero, directora general de Migraciones, Refugio y Antirracismo, que ha señalado que “es importante celebrar este nuevo equipamiento en un momento en el que el contexto no acompaña”.

El alcalde de Manresa, Marc Aloy, ha añadido que el proyecto «encaja con los valores que tenemos como ciudad, somos una ciudad acogedora». Ha cerrado el turno de parlamentos el presidente de la Fundació Germà Tomàs Canet y coordinador del ámbito social de San Juan de Dios España, Salvador Maneu, que ha finalizado con la importancia de «humanizar los espacios y ponerlos al servicio de las personas».

Durante los próximos días las primeras familias se instalarán en los nuevos espacios.