En abril de este año, arrancaba R-Conecta, una iniciativa conjunta de los centros de San Juan de Dios en Madrid que nacía con el objetivo de reflexionar sobre la situación y el cuidado de los colectivos vulnerables. En su primer año, ha puesto el foco en la salud mental y tras el primer encuentro, centrado en población infantojuvenil, llegaría en junio otro dedicado a los mayores, un tercero especial en octubre con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, y otro en noviembre para analizar la situación de la población sinhogar.
Por este foro han pasado cerca de 200 personas, tanto profesionales de San Juan de Dios como de otras instituciones, organismos y fundaciones externas, buscando así convertirse en un espacio de encuentro con un objetivo común, el de compartir conocimiento y experiencia en cada tema tratado. Asimismo, en R-Conecta han confluido ponentes de centros de San Juan de Dios España y de otros organismos como FAD Juventud, Fundación La Caixa, Fundación ONCE, Cáritas, CIBERSAM o FACIAM, entre otros. No ha faltado tampoco la representación institucional y, por supuesto, los usuarios que, siempre centrando el encuentro, han contado su testimonio.
Algunas de las conclusiones a las que se ha llegado durante estos encuentros han sido, en el caso de los jóvenes, la de no patologizar el malestar adolescente sino enseñarles a superar los problemas. En el de los mayores, por su parte, se puso el acento en cómo la soledad y el aislamiento están afectando a su bienestar físico y emocional. El Día Mundial supuso una oportunidad para alertar sobre el impacto de los bulos en este campo y cómo luchar frente a ellos. Y en el caso del sinhogarismo, los expertos coincidieron en que las dificultades de acceso a la vivienda no sólo están incrementando el número de personas que acaba en la calle sino también desencadenando nuevos problemas de salud mental y es que el impacto de verse en la calle es ya en sí mismo un factor determinante.








