Para la Orden Hospitalaria la calidad conlleva hacer el bien, bien hecho.
Es la base esencial de nuestro servicio y de nuestra gestión, y va mucho más allá de la calidad técnica de la atención recibida.
Se traduce en excelencia, profesionalidad, atención holística, conciencia de las nuevas necesidades, un modelo de unión entre los Hermanos de San Juan de Dios y sus colaboradores (trabajadores, voluntarios y bienhechores) y el modelo de atención juandediana.
Esta se materializa en la atención integral al paciente, poniendo a su disposición los medios técnicos, humanos y espirituales que necesite en cada momento; así como en la búsqueda continua de mejora y nuevos tratamientos.