Tras doce años de andadura tratando y reflexionando temas más específicos como la muerte en la vejez, en la infancia, la espiritualidad o el suicidio, este año se valorado centrar esta jornada en lo más esencial. Volver a revisar y revisarnos cuál está siendo nuestro modo de acompañar y atender el duelo y el dolor. ¿Hemos cambiado realmente? ¿Hemos evolucionado a ese nivel ¿Y si lo hemos hecho, esta evolución ha tenido un sentido? ¿Cómo acompañamos hoy a quien se duele? ¿Es diferente a cómo lo hacíamos antes?
Esta jornada pretende ayudarnos a esto, a pensar juntos en todos estos aspectos. A preguntarnos si estamos haciéndolo mejor, si el paso del tiempo ha servido para establecer mejoras o no.
