La espiritualidad es la dimensión humana desde la que vivenciamos y expresamos el sentido de la propia existencia, y su dimensión trascendente de acuerdo con nuestros valores y creencias.
En la Orden Hospitalaria se traduce en la oferta de atención espiritual y religiosa a todas las personas atendidas y sus familias, así como a los colaboradores, sin perder la identidad católica, pero con una propuesta abierta y respetuosa con toda creencia.